- CA2M MUSEUM
- node
- ALEGRÍA Y PIÑERO. FANTASMA, PÁJARO Y HUMO / OJO PÉRTICO. DIORAMA: AMAR, OID
ALEGRÍA Y PIÑERO. FANTASMA, PÁJARO Y HUMO / OJO PÉRTICO. DIORAMA: AMAR, OID
Alegría y Piñero, Halla animal. Analogía: llamaré ciervo con ave". Imagen de Alarcón Criado.
Comisariado por Tania Pardo.
La exposición titulada Fantasma, pájaro y humo en alusión a la obra Le Grand palindrome que Georges Perec escribió en 1969, propone un recurrido por alguna de las piezas que forman parte del imaginario de Alegría y Piñero (Alegría Castillo Roses Córdoba, 1985 y José Antonio Sánchez Piñero, Cádiz, 1975).
La obra de Alegría y Piñero se desarrolla en torno a la relación entre la imagen, el lenguaje y la percepción, a través de una práctica artística en la que la escultura, los mecanismos ópticos y los dispositivos sonoros adquieren un papel fundamental. Desde que comenzaron a trabajar conjuntamente en 2009, Alegría Castillo y José Antonio Sánchez Piñero han investigado las posibilidades de transformar la manera en que percibimos las imágenes y los objetos, recurriendo a procesos experimentales que combinan la construcción artesanal, la repetición y el movimiento. Sus obras no se limitan a presentar una imagen, sino que buscan revelar aquello que permanece oculto en ella, alterando nuestra percepción mediante juegos visuales y mecanismos que modifican la relación entre lo que vemos y lo que interpretamos.
Uno de los aspectos más característicos de su producción es el interés por los procesos que hacen posible la aparición de las imágenes. Para ello, construyen dispositivos y estructuras que permiten investigar fenómenos como la luz, la sombra, la distorsión, la repetición y el movimiento. En proyectos como Prueba de fuego, someten imágenes preexistentes a operaciones de duplicación y transformación, mientras que en Enciclolalia exploran la relación entre la materia y el habla mediante esculturas capaces de producir sonidos semejantes a la voz humana. De este modo, sus piezas se sitúan en un espacio intermedio entre la escultura, la instalación y la experimentación audiovisual, en el que los mecanismos no funcionan únicamente como herramientas técnicas, sino que participan activamente en la construcción del significado. El uso de las palabras, los sonidos y, en definitiva, la oralidad recuerdan a aquello en lo que Chicho Sánchez Ferlosio trabajó en los años setenta entorno a un ambicioso silabario de la lengua castellana -un intento de recopilación y análisis sistemático de las sílabas del español- que dejó inconcluso a causa de una calculadora averiada. Las máquinas inventadas por Alegría y Piñero, acompañadas de frases, a su vez palíndromos que describen los materiales usados para su realización, resuena a aquella utópica aventura lingüística de Ferlosio.
Como observamos, el lenguaje constituye una línea de investigación fundamental en su trabajo. Los artistas recurren a juegos retóricos, asociaciones entre palabras y materiales y procedimientos basados en reglas específicas para generar nuevas formas y situaciones. En su proyecto De ida y vuelta, por ejemplo, exploran las posibilidades del palíndromo como método de creación, estableciendo conexiones entre los nombres de los materiales y las escenas escultóricas que estos permiten construir. Este procedimiento desplaza la atención desde las cualidades simbólicas o expresivas tradicionalmente atribuidas a los objetos hacia las relaciones que surgen entre la palabra, la materia y la imagen.
En conjunto, la obra de Alegría y Piñero propone una manera de entender la creación artística como un proceso de investigación y descubrimiento, en el que la experimentación técnica convive con el juego y la imaginación. Estas obras, producidas para esta muestra, invitan al espectador a adoptar una mirada activa, capaz de reconocer los mecanismos que intervienen en la percepción y de descubrir nuevas interpretaciones a partir de aquello que, a primera vista, podría pasar inadvertido. Así, mediante sistemas cuidadosamente construidos, los artistas cuestionan los límites entre lo visible y lo oculto, entre el lenguaje y la imagen, y entre el objeto escultórico y la experiencia que este genera.
OJO PÉRTICO

Por otro lado, una de las salas del museo estará dedicada a la obra de Ojo Pértico. Un colectivo artístico integrado por las personas usuarias del Centro Ocupacional y Centro de Día de La Puebla de Cazalla, en colaboración con Alegría y Piñero. Surgido en 2014 en el marco de un programa de arte dirigido a personas con discapacidad intelectual, el proyecto propone un espacio de creación compartida en el que se desarrollan lenguajes artísticos propios a partir de la experimentación, la imaginación y el trabajo colectivo. Su práctica se aleja de los modelos convencionales de enseñanza artística para favorecer procesos creativos abiertos, en los que las experiencias y las formas de expresión de cada participante adquieren un papel central.
Entre sus proyectos destaca Panorama móvil, una investigación que recupera la tradición de los espectáculos visuales anteriores al nacimiento del cine. La obra consiste en una estructura giratoria que desplaza un largo rollo de tela pintado por ambas caras, cuyas imágenes se suceden ante el espectador mediante un mecanismo que combina movimiento, iluminación, sombras y sonido. Las escenas se articulan como una narración visual que se transforma a medida que avanza el recorrido de la tela, generando una experiencia en la que la pintura adquiere una dimensión temporal y escénica. En sus versiones posteriores, como Panorama móvil: de ida y vuelta, el recorrido incorpora el movimiento inverso, dando lugar a nuevas relaciones entre las imágenes y a diferentes posibilidades narrativas.
La obra de Ojo Pértico se caracteriza, por tanto, por la importancia concedida al proceso creativo y a la construcción colectiva de las imágenes. La colaboración con Alegría y Piñero permite desarrollar un dispositivo artístico en el que confluyen la pintura, la narración, la experimentación óptica y la creación sonora, sin que ninguna de estas disciplinas quede subordinada a las demás. Al mismo tiempo, el proyecto cuestiona las fronteras tradicionales entre autoría individual y creación colectiva, poniendo en valor la diversidad de formas de imaginar, producir y compartir imágenes. En este sentido, Ojo Pértico constituye una experiencia en la que la práctica artística se entiende no solo como producción de objetos, sino también como un espacio de participación, intercambio y descubrimiento de nuevas posibilidades expresivas.
ALEGRÍA CASTILLO ROSES Y JOSÉ ANTONIO SÁNCHEZ PIÑERO
Alegría Castillo Roses (Córdoba, 1985) y José Antonio Sánchez Piñero (Cádiz, 1975), Alegría y Piñero, ambos licenciados en Bellas Artes en la Universidad de Granada, comienzan su trayectoria conjunta bajo el nombre Alegría y Piñero con la realización del monumento Homenaje a José Val del Omar, en el año 2009. Este proyecto basado en la idea de la escultura como cámara oscura, como máquina de mirar, es el punto de partida. Desde entonces continúan trabajando como colectivo en un único proyecto común basado en la experimentación, mediante procesos esencialmente escultóricos, con artilugios propios de los antecedentes del cine y la fotografía, creando sistemas y mecanismos ópticos que funcionan como medios de producción e interpretación de la imagen.
Sus investigaciones encuentran dos vías de desarrollo que se han ido desplegando de forma paralela: Por un lado en la creación de su propio proyecto artístico y cuyas obras han sido seleccionadas y premiadas en diversas convocatorias entre las que destacan la exposición Flora y Fauna en las jornadas de arte Scarpia, Distopías desencajadas y Desencaja, entre otras. Por otro lado, en la impartición de talleres y conferencias sobre Creación artística y artilugios ópticos, en los que además de continuar sus investigaciones, encuentran un lugar en el que compartir sus intuiciones y hallazgos en este ámbito.
TANIA PARDO
(Madrid, 1976) Licenciada en Historia del Arte por la Universidad Autónoma de Madrid. Es comisaria e investigadora, actualmente es directora del Museo Centro de Arte Dos de Mayo de la Comunidad de Madrid donde previamente fue subdirectora (2019-2023). Hasta julio de 2023 fue asesora de Artes Plásticas de la Comunidad de Madrid. Anteriormente, fue responsable del departamento de Exposiciones de La Casa Encendida, de Madrid. También ha sido comisaria en MUSAC, Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León y responsable de programación del espacio Laboratorio 987. Ha sido directora de proyectos de la Fundación Santander 2016 (2009-2010) y profesora de Historia del Arte en la Universidad Complutense de Madrid. También escribe textos para catálogos de exposición, imparte cursos y seminarios sobre Arte Contemporáneo y es miembro de diversos jurados de premios y concursos relacionados con el Arte Contemporáneo. Recientemente ha comisariado en el Museo CA2M, la muestra El origen de las formas de Cristina Garrido; Pájaro Sueño de Máquina de Teresa Solar Abboud junto a Claudia Segura en coproducción con el MACBA y la Fondazione Sandretto Re Rebaudengo en Turín; Buscando Guanábana ando yo de Sol Calero; El espacio entre los dedos de Jacobo Castellano en la Sala Alcalá 31. Y desarrolla distintos programas de educación centrados en la inclusión social a través del arte.


