LA CLASE PASÓ VOLANDO

Residencia de la artista Lidia Toga en el CEIP Federico García Lorca
residencia FGLorca

Fotografía: Lidia Toga.

Como cada curso iniciamos un nuevo proyecto de residencias artísticas. Este año trabajaremos junto a la artista Lidia Toga, quien trabajará con las dos clases de 4º de primaria.

Cada día, al terminar el recreo, el patio del CEIP Federico García Lorca entra en una calma radical. Los niños regresan a sus clases y el espacio queda suspendido en un silencio breve. Es en este momento cuando aparecen ellas, poco a poco. Llevan rato observando desde el tejado del edificio de primaria, quietos pero atentos, como si esperaran una señal que solo ellos conocen. Cuando el timbre deja de sonar, bajan al suelo con pasos firmes y una coreografía que repiten a diario.

Se acercan a las papeleras y, con precisión, sacan envases de galletas, restos de bollería y envoltorios de batidos. Lo que estuvo cuidadosamente guardado por las criaturas humanas durante el recreo acaba extendido por el suelo para convertirse en alimento. Las aves del colegio (urracas, lavanderas, cotorras, palomas, gorriones y estorninos) se dan un festín mientras en las aulas se hacen multiplicaciones y dictados. Es su forma de buscar comida en invierno: seguir los rastros que dejamos.

De una escena sencilla —un gesto mínimo, casi inadvertido— nace el proyecto que compartiremos con la artista Lidia Toga a lo largo del invierno, la primavera, el verano y el otoño de 2026. Lidia camina despacio, deteniendo la mirada allí donde casi nadie la posa. Observa a las aves con una atención paciente y, con la misma entrega, las dibuja: cada trazo es una forma de escucharlas, de aprender su manera de estar en el mundo. Queremos partir de esa convivencia cotidiana entre personas y pájaros, tan cercana como invisible, para aprender a mirarla con más responsabilidad y delicadeza.

El patio es un territorio donde coexisten múltiples formas de vida, aunque el ritmo escolar a menudo nos impida detenernos. Nuestro deseo es abrir ese espacio: reconocer a quienes lo habitan, acompañar a los niños a comprender cómo nuestros gestos influyen en los ciclos y necesidades de quienes vuelan, caminan o se ocultan entre las ramas.

Lidia Toga (Madrid, 1980) es una artista especializada en ilustración, pintura y muralismo, con casi dos décadas de trayectoria. Desde 2018 investiga la biodiversidad y la relación entre los ríos y las ciudades, creando un amplio archivo sobre el Manzanares y el río de Oro (Melilla). Su trabajo ha dado lugar a exposiciones, publicaciones, obra gráfica y proyectos comunitarios, como un gran mural en Melilla. Ha impartido talleres infantiles desde 2010 en espacios como La Casa Encendida, colegios y su propio estudio junto al río. Su línea de pensamiento se centra en la convivencia interespecie y en resituar al ser humano dentro de la naturaleza. Defiende una mirada atenta y una relación de reciprocidad con los ecosistemas y sus habitantes.

La clase pasó volando

Compartir
La clase pasó volando
Fecha del Evento
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -
  • -