CA2M Centro de Arte Dos de Mayo

 
 

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GRUPO DE INVESTIGACIÓN SUSANA

  

La necesidad de preguntarnos sobre cómo puede producirse hoy el encuentro en torno a las artes vivas impulsa a SUSANA a buscar desde dónde observamos, reflexionamos y ponemos en práctica la realidad que habitamos. 

 

¿Cómo crear un eje que vertebre esta realidad para poder abordarla? Un eje que sirva, a su vez, como nuevo campo de trabajo ampliado para el futuro, más allá de la especificidad del momento nuevo y cambiante que estamos viviendo y que, además, recoja experiencias de artistas, pasadas y actuales, que nos sirvan para reflexionar y aprender a partir de ellas. Por eso, y reconociendo nuestro impulso, hemos identificado que para poder empezar a construir necesitamos comenzar por el principio: uno mismo.

 

SUSANA es un grupo de investigación formado por Juanito Jones, María Buey, Maral Kekejian y Lorenzo García-Andrade.

 

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GRUPO DE INVESTIGACIÓN QUÉ PUEDO HACER CON LO QUE RESTA DE MI CUERPO 

 

Se reconoce en los textos de Manel Clot (Granollers, 1956-2016) una multitud de ideas incipientes, deseos obsesivos, referencias rugosas, el rigor de la nostalgia, utopías a destiempo y fatigas repentinas que rigen en la fugacidad de la frase y que dominan su pensamiento de modo casi permanente. No deja anacronismos sino reminiscencias de los 90, de su oscuridad y dulzura; una producción discursiva que puso en circulación el concepto de cultura de club y el lenguaje de la noche en relación con las prácticas artísticas contemporáneas.

 

Una noche fría el cuerpo explica que todo se equilibra, excepto las pequeñas pérdidas de calor registradas en el transcurso de todo intercambio de información. Lo que resta, en realidad, son esas gotas de sudor que el cuerpo echa en falta. Sudan, exudan los poros una especie de ternura cohibida.

 

Qué puedo hacer con lo que resta de mi cuerpo es un grupo de investigación formado por Víctor Aguado Machuca, Jesús Alcaide y Néstor García Díaz. El título proviene del Musée des phrases, 2003-2015 de Manel Clot.

 

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GRUPO DE TRABAJO AUTOPLACER

 

El Grupo de trabajo Autoplacer surge para analizar cómo ha incidido la actual situación sanitaria de la COVID en el sector musical independiente. Para ello han llevado a cabo cuatro jornadas durante el mes de noviembre en las que distintos de agentes (sellos, músicos, colectivos independientes, promotores, programadores, producción autoeditada…) relacionados con el festival Autoplacer en sus diferentes campos de acción, han profundizado en los efectos originados con la idea de proponer mejoras transversales que se pueden aplicar tanto a la música en directo, como a otros procesos de autoedición y producción independientes.

 

Los Grupos de trabajo de Autoplacer se llevaron a cabo el 20, 23, 24 y 25 de noviembre de 11 a 17h y han participado: Colectivo A.C. Autoplacer, Mar Rojo, Dani Cantó, Andrea Galaxina, Patrizia di Filippo, Alberto G. Pulido, Eduardo García Gil (Giradiscos), Elisa Pérez Caliza, María Eguizabal, Sara Brito (Chicotrópico), José Salas, Sonsoles Rodríguez, Marcos García (Ayuken), Francisco Meneses, Tommaso Marzocchini, Natalia Piñuel y Gonzalo Sanz.

 

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Este río es este río, acción de Pepe Espaliu, río Urumea, verano 1992. La barca, Marina Gonzalez Guerreiro, río Tamuxe, verano 2019.

 

ESE ZUMBIDO AZUL*

GRUPO DE ESTUDIOS EN TORNO AL DUELO

 

Aunque queramos no podemos matar a nuestros muertos. Hay tareas que los muertos nos convocan a hacer, y así en nuestras vidas les portamos, día a día, en pequeños gestos o destellos de sensaciones muy intensas. ¿Cómo compartir las perdidas, lo que de ellas se queda pegado a nosotras, sus temporalidades extrañas, ese afán por enterrarnos el corazón, el confuso e incesante dolor-zumbido-azul? Yo quise hacer una barca, y navegarla sobre un río, surcar sus aguas para volver a anudarme a las ramas y los pájaros que tanto me recordaban. Hay quien quiere hacer un fuego, o mas bien quemar los montoncitos de paja y maderas acumuladas entre muchas manos una tarde hacia el final del verano. Hay quien cose cáscaras de fruta, suturar esas pieles secas invocando a las amigas que se tuvieron que ir, muy pronto y lejos.

 

No existen palabras, nuestros ojos destartalados ya no ven, quizás solo algunos gestos puedan ser ofrenda y memorial... Como si juntas velásemos una hoguera para mantener en vida a través de nuestros cuerpos y relatos a quien, aun no estando presentes con nosotros, siempre están. Porque nos obligan al desamparo, a no creer, a enfermar, darnos nuestros propios rituales es la tarea fundamental de los vivos. Porque la muerte al final solo es para nosotras, las que nos quedamos, las que tenemos la valentía de cobijar un amor que es eterno y que solo se transforma. El duelo es una tarea política, hace comunidad, es una práctica de cuidado que reproduce la vida. En el duelo estamos juntas, la sensación de aislamiento es solo el síntoma de una sociedad ahogada en sus silencios. Hablo con mis amigas de esto, de que creo que nuestras abuelas fueron las últimas que habitaron una sensibilidad que entendía que la muerte formaba parte de la vida, que ellas si sabían reunirse dentro de la tierra, que ahora quizás era nuestra tarea la de crear otros rituales, otras formas de estar, de vivir y de morir. A veces no sabemos muy bien cómo, ni incluso entendemos por qué, es solo un fulgor, una intuición, un deseo. Quizás es solo una cuestión de escucha, y de un hondo amor. Y en esto nunca estamos solas.

 

Investigadora principal: Marta Echaves

 

* Título extraído del poema a la muerte 456 de Emily Dickinson.